Vitamina D

La vitamina D es un nutriente necesario para nosotros. Aunque la llamamos vitamina, en realidad se trata de una hormona. Una parte la obtenemos de la comida, pero la mayoría la fabricamos nosotros mismos. 

La vitamina D contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales. También contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema inmunitario. La D es una vitamina liposoluble, lo que significa que la mejor forma de tomarla es disuelta en aceite.  

¿Por qué necesitamos vitamina D?

La vitamina D hace varias cosas buenas en nuestro organismo:

  • Sistema inmunitario (S)
    Sistema inmunitario
  • Músculos (S)
    Músculos
  • Sistema inmunitario
    Sistema inmunitario
  • Boca y dientes (S)
    Boca y dientes
  • Huesos (S)
    Huesos
  • Corazón y/o vasos sanguíneos (S)
    Corazón y/o vasos sanguíneos

¿Por qué D3 de Bonusan?

Nuestro surtido de vitamina D3 cubre las necesidades de todos los grupos posibles: bebés, mujeres embarazadas, niños, adultos y personas mayores. Tenemos en nuestro catálogo varios productos de vitamina D3 con diferentes dosis diarias y formas de administración.

¿Qué vitamina D3 de Bonusan elegir?

  • Buena absorción gracias al aceite de oliva virgen extra
  • La dosis diaria y forma de administración adecuadas para cada miembro de la familia
  • Sin aditivos innecesarios como azúcares o aromas

Vitamina D productos

5 productos
Sistema inmunitario Boca y dientes Huesos Corazón y/o vasos sanguíneos Músculos
2
Niño Vitamina D3 gotas 5 mcg
13,95 €
Vitamina D3 & K2
29,95 €
60 cápsulas de gel
Sistema inmunitario Boca y dientes Huesos Corazón y/o vasos sanguíneos Músculos
2
Vitamina D3 15 mcg/600 UI
13,95 €
90 Piezas
Sistema inmunitario Boca y dientes Huesos Corazón y/o vasos sanguíneos Músculos
2
Vitamina D3 25 mcg/1000 UI
15,95 €
90 Piezas
Vitamina D3 gotas 5 mcg
13,95 €
30 ml

Más información sobre la vitamina D

La vitamina D es un nutriente necesario para nosotros. Aunque la llamamos vitamina, en realidad se trata de una hormona. Una parte la obtenemos de la comida, pero la mayoría la fabricamos nosotros mismos cuando recibimos luz ultravioleta, es decir, gracias al sol. Cuando su luz nos da en la piel, se produce vitamina D3. La vitamina D posee muchas propiedades beneficiosas. Por ejemplo, contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema inmunitario. Además, contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales. 

Además de la luz solar, también obtenemos vitamina D de nuestra alimentación. Está, por ejemplo, en el salmón, la caballa y otros pescados azules. Sin embargo, la cantidad de vitamina D que nuestra piel puede fabricar gracias al sol es mucho mayor. En un bonito día de verano, el cuerpo puede producir hasta 250 µg de vitamina D, por eso también se la llama «la vitamina solar».

Los dos tipos principales de vitamina D son la D2 y la D3. Las dos están presentes en los alimentos, pero la vitamina D3 es la forma que más nos sirve a los seres humanos. Esto es debido a las siguientes propiedades: 

La vitamina D3 es hasta diez veces más potente que la D2. 
  • La vitamina D3 está por naturaleza en nuestro cuerpo, mientras que la D2, no. 
  • El cuerpo reconoce mejor a la D3, lo que hace que se absorba mejor. 
  • La vitamina D3 es mejor para aumentar las reservas de vitamina D en nuestro organismo.
  • La luz del sol es la principal fuente de vitamina D. Nuestro cuerpo puede fabricar esta vitamina por sí mismo. En los últimos años cada vez evitamos más la luz solar directa. Nos untamos crema solar, pasamos mucho tiempo a la sombra y llevamos ropa protectora. Esto hace que no podamos producir suficiente vitamina D por nosotros mismo para subir nuestros niveles. Tomar cada día un suplemento de vitamina D puede ser la solución para volver a llenar rápidamente las reservas. 

    La mayoría de la vitamina D3 se encuentra en el salmón, la caballa y otros pescados azules. Si consigues introducir pescado un par de veces por semana en el menú, vas por el buen camino. Un ejemplo: comer un día caballa y otro salmón salvaje proporciona un total de aproximadamente 40 µg. Así puedes completar un poco tus niveles de vitamina D3, pero esto no es nada comparado con lo que puedes fabricar bajo influencia de la luz solar: aproximadamente cinco veces más.

    Cuando nos da el sol en la piel, la radiación ultravioleta produce un estímulo y la piel fabrica vitamina D. En un bonito día de verano, el cuerpo puede producir hasta 250 µg de vitamina D. 
     Al contrario de lo que cabría esperar, no es necesario pasarse el día achicharrado bajo el sol. Por supuesto, tienes que evitar quemarte. Unos 10-15 minutos bajo la luz solar directa pueden ser ya suficientes.

    Creemos que a todo el mundo le interesa suplementar con vitamina D. Por eso incluimos este nutriente entre los suplementos básicos. La cantidad que se debe tomar depende, entre otros factores, de la edad. En otoño e invierno necesitamos más que en primavera y verano. En cualquier caso, si te reconoces en alguno de los siguientes grupos, es bueno tomar un extra de vitamina D: 
    •  ¿Estás embarazada? En ese caso, toda tu reserva de vitamina D está a la disposición del bebé que llevas en el vientre. Y es que la vitamina D es necesaria para el crecimiento y el desarrollo normales de los huesos en los niños. 
    •  ¿Estás en la infancia o en fase de crecimiento? Entonces hay que poner el acento en formar unos huesos y dientes fuertes. La vitamina D contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales. 
    •  ¿Prefieres llevar ropa que te tape lo más posible cuando sales a la calle? Entonces tu piel tiene poco contacto con la luz solar. 
    •  ¿Tienes miedo de quemarte y te sueles poner mucha crema solar? También en este caso es difícil para tu piel fabricar suficiente vitamina D. 
    •  ¿Eres de piel morena u oscura? Aunque por naturaleza estés mejor protegido frente al sol, también fabricas menos vitamina D. 
    •  ¿Pasas de los cincuenta? Entonces se reduce tu producción de vitamina D porque disminuye la calidad de tu piel, incluso aunque salgas al exterior a menudo.

    Al principio no notamos gran cosa. Podemos estar mucho tiempo con falta de vitamina D. Suele empezar con síntomas vagos que también pueden deberse a otras causas. Así, lo puedes notar en los músculos, ya que la vitamina D contribuye al funcionamiento normal de los músculos. Es importante tomarse en serio incluso los síntomas vagos. 

    La vitamina D contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo, y a reducir el riesgo de caídas relacionado con la inestabilidad postural y con la debilidad muscular.* Las caídas constituyen un factor de riesgo de fracturas óseas en hombres y mujeres a partir de los 60 años. Pero no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde. 

    En las carencias latentes, los síntomas son todavía menos claros. Lo notamos, por ejemplo, en nuestras defensas, porque la vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Un terapeuta o médico puede ver en un análisis de sangre tu nivel de vitamina D. *Con una ingesta mínima de 20 μg de vitamina D al día.
    El valor de referencia de nutrientes (VRN) diaria para la vitamina D son 5 µg. La recomendación de Bonusan es más elevada que la de la VRN. En la siguiente tabla están nuestras recomendaciones por cada grupo de edad.

    Recomendación de Bonusan al día

    0-1 años 

    10-15 µg, las gotas son lo más fácil 

    1-3 años 

    15 µg, las gotas son lo más fácil 

    3-10

    15-20 μg al día 

    10-18 años 

    25 μg al día 

    > 18 años 

    25-75 μg al día 

    Adultos con necesidades especiales

    75 μg al día



    Nuestra postura la fundamentamos en los siguientes argumentos: 
    • La D es una vitamina que se utiliza para muchos fines en nuestro organismo. Por ejemplo, contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema inmunitario. Y contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales. Por eso un extra de vitamina D nunca está de más. 
  •  Nuestro cuerpo está acostumbrado a funcionar con mucha vitamina D. Nuestros ancestros vivían en África. Cuando emigraron a Europa, dejaron atrás el sol tropical.
  • Un bebé en el vientre materno aún no puede producir vitamina D por sí solo. Antes de nacer, depende completamente de la madre para conseguir este nutriente. Una cantidad suficiente de vitamina D es importante porque:

    Es necesaria para el crecimiento y el desarrollo normales de los huesos en los niños. 
  •  Contribuye al funcionamiento normal de los músculos. 
  •  Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario de los niños. 
  •  Contribuye al proceso de división celular.
  • La vitamina D es importante para los niños, porque:  
    • Los niños crecen muy rápido, por lo que los huesos también tienen que crecer rápido. La vitamina D es necesaria para el crecimiento y el desarrollo normales de los huesos en los niños. 
    • El desarrollo de la dentadura sufre un gran proceso de desarrollo hasta los diez años. A los niños les sale primero una dentadura completa de leche y después la cambian por una dentadura adulta. La vitamina D contribuye al mantenimiento de los dientes en condiciones normales.  
    • La formación de nuestras defensas en la juventud hace que más tarde tengamos una buena resistencia. La vitamina D contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario de los niños

    Es seguro tomar cada día un extra de vitamina D. La UE establece 100 μg/día como máxima dosis segura de vitamina D3. La máxima cantidad incluida en nuestros suplementos es de 75 μg por dosis diaria. Si sabes que un adulto puede fabricar hasta 250 μg en un buen día de verano, te puedes imaginar que es ciertamente una cantidad segura. Además, 75 μg también dejan espacio para la posible fabricación propia por medio de la exposición a la luz solar o a la ingesta a través de la alimentación. También los niños pueden tomar cada día un extra de vitamina D de forma segura.

    Sabemos por estudios que las vitaminas D y K trabajan juntas. Están implicadas en la formación de hueso. La vitamina D3 contribuye a la absorción y utilización normal del calcio. Y la vitamina K contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Por tanto, es buena idea tomar juntas estas dos vitaminas o combinarlas en un solo suplemento.

    Leyendo bien la etiqueta puedes descubrir la calidad de un suplemento. Hay suplementos alimenticios en toda clase de formatos, medidas y sabores. Las etiquetas no siempre son fáciles de leer, pero en ellas está toda la información que necesitas para hacer una buena elección. Entonces, ¿cómo comprar el producto que mejor se adapte a tu situación? En el caso de los suplementos de vitamina D3, puedes fijarte en las siguientes características: 

    •  ¿Está la vitamina D disuelta en aceite de oliva? La D es una vitamina liposoluble, por lo que nuestro organismo la reconoce, absorbe y procesa mejor cuando está disuelta en aceite. La mejor opción es el aceite de oliva virgen extra. Las pastillas no contienen aceite, por lo que son menos adecuadas como forma de administración de la vitamina D. 
    •  ¿Se utiliza vitamina D3? Entre las dos formas, D2 y D3, la vitamina D3 gana en cuanto a efectividad. Además, es la forma presente por naturaleza en nuestro cuerpo, cosa que no ocurre con la D2. 
    •  ¿Los productos de vitamina D3 están disponibles con dosificación flexible? La cantidad de vitamina D que necesitamos a lo largo del año va variando. En invierno lo mejor es tomar 75 µg extra, mientras que en verano 25 µg son suficientes como dosis de mantenimiento. Por eso ofrecemos suplementos de 25 y de 75 µg. Con la vitamina D en gotas se consigue una flexibilidad aún mayor. Estas contienen 5 µg de vitamina D por cada gota y son fáciles de añadir, por ejemplo, a las ensaladas. 
    • Lectura avanzada de etiquetas: En un suplemento de vitamina D3, fíjate siempre en cuántos ingredientes tiene y, sobre todo, cuáles son. Por norma general, cuantos menos ingredientes, mejor. Además, elige siempre aceite de oliva como base grasa, y evita el aceite de girasol, porque contiene demasiados ácidos grasos omega 6. También pregúntate siempre si los aditivos utilizados son realmente necesarios. ¿El dióxido de silicio es importante para tu cuerpo? ¿De verdad necesitas todos esos azúcares añadidos? En el código de las etiquetas, la sacarosa y la dextrosa se traducen como «azúcares añadidos innecesariamente». 
    • Otras sustancias innecesarias: como los fosfatos (ejemplo: fosfato dicálcico). 

    Bonusan ya lo ha pensado todo por ti. Nuestros productos de vitamina D3 están libres de excipientes y aditivos innecesarios. Nuestro propio departamento de calidad ensaya con regularidad todos nuestros suplementos y vigila bien el alto nivel de calidad de nuestros productos.

    La mayoría de las veces, la cantidad de una vitamina o mineral viene indicada en el envase en microgramos (µg) o miligramos (mg). A veces quizá te encuentres otra unidad: las UI, que son las siglas de «unidades internacionales» (en inglés, IU, «international units»). En el caso de la vitamina D, 1 µg equivale a 40 UI de vitamina D3. Así que no te asustes si ves que un bote lleva 3000 UI, es solo otra forma de indicar la cantidad.

    Existen suplementos de D3 en aceite o en comprimidos. La diferencia es que las pastillas llegan al estómago, donde se descomponen y se mezclan con la comida. Si esa comida no contiene grasas, la vitamina D no se disuelve bien. Y es una pena, porque entonces no puede hacer bien su trabajo. Por eso no vendemos comprimidos de vitamina D3. 

    Cuando eliges un producto de vitamina D3 de Bonusan sabes con seguridad que viene en una base oleosa. Por eso decidimos elaborar nuestros productos de vitamina D3 con aceite de oliva virgen extra en cápsulas de gel. Así es como se absorbe mejor en el organismo y se conserva bien por mucho tiempo.

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