22 de julio de 2022

¿Aliviar las molestias vaginales con una dieta y unos hábitos saludables? ¡Es posible!

En este artículo puedes leer por qué todo comienza con una mucosa vaginal sana, y cómo puedes asegurarte de mantenerla así.
Las molestias vaginales tienen un gran impacto en el bienestar de las mujeres de todo el mundo. Por eso, creemos que es importante compartir contigo algunas intervenciones nutricionales y hábitos que minimizan el riesgo de sufrir molestias vaginales.

Molestias vaginales


Toda mujer ha experimentado en algún momento lo molesto que es padecer algún problema vaginal. A menudo, estas dolencias no se comentan ni se tratan, y pueden ser persistentes. Entre las molestias más comunes se encuentran:

  • Secreción alterada
  • Olor desagradable
  • Picazón en y alrededor de la vagina
  • Quemazón en y alrededor de la vagina
  • Irritación en y alrededor de la vagina

Todas estas molestias indican una infección bacteriana o fúngica en la vagina.


Es importante que no ignores estas molestias, ya que no solo tienen un impacto negativo en tu bienestar general, sino que también pueden tener consecuencias adicionales para tu salud. Por ejemplo, una alteración del entorno vaginal puede provocar infecciones vesicales recurrentes o vaginitis. La vaginitis es una inflamación de las paredes internas de la vagina, los labios y el tejido que rodea la vagina.[1,2].

Por suerte, puedes hacer muchas cosas tú misma para evitar y tratar estas molestias.

La mucosa vaginal


El papel de la mucosa en la salud general

La mucosa vaginal es una parte importante de nuestras membranas mucosas. Estas se encuentran en varias partes del cuerpo, como en la boca, los intestinos, los oídos, los pulmones y la piel. Estas mucosas, junto con la mucosa vaginal, juegan un papel importante en el mantenimiento de la salud.

Las mucosas te protegen contra intrusos, como bacterias y virus. Por ello, las mucosas son una parte significativa de tu sistema inmunitario.

Las mucosas proporcionan alimento y un entorno para la adhesión de microorganismos beneficiosos para la salud. Estos también se conocen como 'flora' o microbioma. Estos microorganismos te ayudan a protegerte contra bacterias y virus que pueden causar molestias.

La mucosa vaginal debe ser ácida


La mucosa vaginal consiste preferentemente en moco de baja acidez (pH). El valor de pH de una mucosa vaginal saludable está entre 3,5 y 4,5 [3,4]. En comparación, el vinagre suele tener un nivel de pH de 2 a 3.

Este bajo valor de pH crea un ambiente vaginal ácido, lo cual es importante para defenderse de los microorganismos patógenos. Y esto, a su vez, es importante para mantener una buena flora vaginal.

Esta ligera acidez se debe a que las células epiteliales de la vagina y las bacterias de la flora vaginal producen ácido láctico. Por ello, una vagina sana solo contiene bacterias que pertenecen al grupo de los lactobacilos. 'Lacto' hace referencia a lactato o ácido láctico.   


El ácido láctico posee una importancia innegable para una buena salud vaginal.


Las células epiteliales vaginales producen el 20 % del ácido láctico presente, mientras que los lactobacilos se hacen cargo del 80 % de la producción. ¡Así que seguro que quieres mantener tu flora vaginal de tu parte!

¿Cómo se consigue una mucosa vaginal sana?


La producción de mucosa vaginal está regulada por las hormonas, principalmente por el estrógeno. Esta es una de tus hormonas sexuales.
Pero, para una producción óptima de una cantidad suficiente de moco saludable y ácido láctico, las células epiteliales de la vagina y la flora necesitan ciertos nutrientes cruciales. Por ejemplo, suficientes vitaminas y minerales. A continuación puedes leer cuáles son.

La composición de la flora también puede verse influenciada tanto positiva como negativamente por la dieta y el estilo de vida. Al mismo tiempo, una buena composición de la flora vaginal asegura la formación de una mucosa sana. ¡Así que se trata de una buena interacción!

Alimentos que ayudan con las molestias vaginales

Grasas buenas y vitaminas liposolubles


La ingesta de demasiadas grasas saturadas y grasas trans está relacionada con una mayor probabilidad de padecer una infección bacteriana en la vagina, también llamada vaginosis bacteriana [5]. Por lo tanto, es recomendable evitar estas grasas, que están presentes en especial en muchos alimentos procesados industrialmente y carnes rojas. Es mejor sustituirlas por grasas saludables, como los ácidos grasos poliinsaturados del pescado, las algas y los frutos secos.

Además, algunas vitaminas liposolubles son indispensables para un entorno vaginal saludable. Por ejemplo, las vitaminas E y D. Las deficiencias de estas vitaminas están asociadas con un mayor riesgo de vaginosis bacteriana [5].

Algunos ejemplos de alimentos ricos en vitamina E son las semillas de girasol, las almendras, las espinacas y la calabaza.

La vitamina D la producimos nosotros mismos a partir de la luz solar, pero también se puede obtener de los alimentos. El pescado azul es especialmente rico en vitamina D.


Verduras, frutas y hierbas frescas


Si comes muchas frutas y verduras frescas, es menos probable que desarrolles molestias vaginales como la vaginitis [6]. Esto se debe, en parte, a que contienen una gran cantidad de ácido fólico, calcio y betacaroteno, además de toda una gama de vitaminas y minerales saludables. Las deficiencias de folato, calcio y betacaroteno en particular están explícitamente relacionadas con las molestias vaginales [3,6].

Algunas hierbas específicas también pueden ser beneficiosas para tratar las molestias vaginales. Por ejemplo, se ha demostrado que el orégano (Origanum vulgare), el tomillo (Thymus vulgaris) y el cilantro (Coriandrum sativum) combaten los microbios que suelen ser responsables de las infecciones vaginales [7,8]. Por ello, es una buena idea usar estas hierbas a diario en la cocina como medida preventiva.

Menos azúcares de absorción rápida


Comer muchos azúcares de absorción rápida, como los que se encuentran en el pan (blanco), los pasteles, los dulces y los refrescos, está relacionado con una mayor probabilidad de desarrollar vaginosis bacteriana [9]. Por lo tanto, es aconsejable evitar estos alimentos para prevenir o tratar una infección vaginal bacteriana. Lo mejor es sustituirlos por alimentos con menos azúcares y azúcares de absorción más lenta, como los de las verduras y las frutas.

La influencia del estilo de vida en las molestias vaginales

Fumar


Fumar afecta a la flora vaginal. Se ha demostrado científicamente que, en muchos casos, fumar provoca disbiosis vaginal y un mayor riesgo de sufrir infecciones vaginales bacterianas [10,11]. Una disbiosis es una alteración en la composición y relación entre los diferentes tipos de flora que, juntos, forman un ecosistema. Por lo tanto, es mejor no fumar.


Higiene y anticonceptivos


El uso de tampones o duchas vaginales perturba el ambiente vaginal. Afectan a la pared celular y la mucosa de tal forma que se altera el funcionamiento del sistema inmunitario. Esto aumenta el riesgo de sufrir vaginosis bacteriana [12,13].

Los productos cosméticos, como las lociones o jabones, también alteran el entorno vaginal [13].

Asimismo, ciertos anticonceptivos, como el DIU de cobre, tienen un impacto negativo en el entorno vaginal [14].


Estrés


El estrés persistente puede afectar negativamente al entorno vaginal [15]. Esto se debe a que, cuando estás estresada, produces la hormona del estrés cortisol, entre otras cosas. Una producción prolongada y/o elevada de cortisol hace que el cuerpo disponga de menos nutrientes para la flora vaginal. Como resultado, a largo plazo habrá menos bacterias que puedan producir el ácido láctico necesario, lo que aumenta el pH y altera toda la homeostasis. Esto significa que te vuelves más susceptible a todo tipo de infecciones.

Conclusión


Las molestias vaginales son comunes y afectan a muchas mujeres. En casi todos los casos, la raíz de estos problemas es una infección bacteriana o fúngica.

Puedes mantener la mucosa y la flora vaginal sanas o restaurarlas con una dieta saludable y cambios en el estilo de vida.