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Martes 21 Abril 2020

Ácido linoleico: ¿por qué es mejor evitarlo?

Ácido linoleico

El consumo del ácido graso omega-6 (ácido linoleico) ha aumentado exponencialmente en las últimas décadas. El ácido linoleico (LA = Linoleic Acid ) es una grasa poliinsaturada que obtenemos a través de la alimentación. Las fuentes de alimentos más importantes de ácido linoleico son los aceites vegetales, frutos secos, semillas, carne y huevos. Son sobre todo los aceites vegetales, como el aceite de girasol, de maíz y de soja, pero también la margarina, minarina y las grasas para freír y mantecas, los que tienen un efecto negativo en la salud.

La influencia del ácido linoleico en nuestro colesterol LDL

El colesterol LDL es una "lipoproteína de baja densidad" que transporta moléculas de grasa en la sangre. El LDL transporta las moléculas de grasa del hígado a lugares del cuerpo donde hacen falta, por ejemplo, para crear hormonas. Pero, ¿qué influencia tiene el ácido linoleico en el LDL? El LDL se compone en gran medida de ácido linoleico. Sin embargo, este es un ácido graso que se puede oxidar rápidamente. La oxidación es un proceso químico en el que se liberan radicales libres que pueden provocar inflamaciones. Estas inflamaciones juegan un importante papel en la aparición de arterioesclerosis, una oclusión de las arterias. También se le llama aterosclerosis.

 

Además de que el ácido linoleico puede provocar la oxidación del LDL, este ácido también reduce el colesterol HDL y aumenta las moléculas de grasa (triglicéridos) en la sangre. El colesterol HDL es una "lipoproteína de alta densidad" que transporta de vuelta las moléculas de grasa de la sangre al hígado para que se almacenen ahí. En caso de que no haya suficiente HDL, las moléculas de grasa se quedan demasiado tiempo en el flujo sanguíneo, lo que puede dañar los vasos sanguíneos.

 

Un exceso de ácido linoleico aumenta la proporción omega-3/-6

El ácido graso omega-6 (ácido linoleico) aparece sobre todo en el régimen alimentario occidental. En nuestro cuerpo se transforma en ácido gamma-linolénico (GLA) y ácido araquidónico (AA). El ácido graso omega-3 (ácido alfa-linolénico) se transforma en el cuerpo en ácido eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA). De forma natural, el EPA y DHA se encuentran en el pescado (azul), el kril o las algas. Lo ideal es tener una proporción de ácidos grasos de omega-3 y omega-6 entre 1:1 y 1:5; en ese caso, el efecto de estos ácidos será óptimo. Sin embargo, en la alimentación occidental la proporción omega-3/-6 es de 1:16 o superior, lo que se debe en parte a la elevada ingesta de ácido linoleico.

 

Conocimiento a través de la práctica

Se recomienda reducir la cantidad de ácido linoleico en la alimentación debido a sus efectos negativos en el colesterol LDL y la proporción omega-3/-6. Utilice aceite de oliva, aceite de coco y mantequilla en vez de aceites vegetales, margarina, minarina y grasas para freír y mantecas. Por otro lado, el aumento de la ingesta de omega-3 también contribuirá a mejorar la proporción de omega-3/-6. Eso se consigue comiendo pescado, sobre todo azul, como anchoa, caballa o salmón.