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Viernes 25 Octubre 2019

Los enjuagues bucales son malos para la presión sanguínea

 

Es conocido que el ejercicio puede reducir la presión sanguínea, pero ¿sabía que la actividad de nuestras bacterias bucales puede determinar si nos pasa o no? En este estudio se observa el efecto de los colutorios antibacterianos tras una sesión deportiva.


Esta investigación establece una relación entre nuestras bacterias orales y la salud cardiovascular. Demuestra que el efecto hipotensivo del ejercicio se reduce significativamente cuando se utiliza un enjuague bucal antibacteriano. Por tanto, los investigadores recomiendan a los profesionales sanitarios tener en cuenta la flora bucal cuando realicen intervenciones relacionadas con el ejercicio físico con clientes con hipertensión. El estudio ha sido realizado por la Universidad de Plymouth, en colaboración con el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, y está publicado en la revista Free Radical Biology and Medicine [1].

 

El papel del óxido nítrico, el nitrato y el nitrito
El investigador principal señala que es comúnmente sabido que los vasos sanguíneos se abren durante el ejercicio: la producción de óxido nítrico incrementa el diámetro de los vasos (vasodilatación), aumentando así la circulación sanguínea hacia los músculos activos. Y añade: "Lo que seguía siendo un misterio es cómo puede ser que la circulación sanguínea tras el ejercicio siga siendo elevada, lo cual desencadena a continuación una reacción hipotensora llamada hipotensión post-ejercicio. Estudios anteriores sugerían que el óxido nítrico no estaba implicado en esta reacción posterior a la actividad física. Nuestro estudio pone en duda esta visión" [2].

 

Él explica que todo tiene que ver con la descomposición del óxido nítrico en nitrato, cosa que durante años se pensó que no tenía función alguna en nuestro organismo: "Las investigaciones de los últimos años han demostrado, sin embargo, que el nitrato puede ser absorbido en las glándulas salivares y ser segregado después en la boca con la saliva. Algunas bacterias de la boca pueden convertir este nitrato en nitrito, el cual es una molécula importante que puede mejorar la producción de óxido nítrico, siempre y cuando este nitrito sea tragado con la saliva, porque entonces una parte de esta molécula se absorbe rápidamente en la circulación y vuelve a ser convertida en óxido nítrico. Esta conversión ayuda después a mantener ensanchados los vasos sanguíneos, lo cual provoca una reducción permanente de la presión sanguínea tras el ejercicio".

 

Planteamiento del estudio
En esta investigación se buscaba averiguar si el bloqueo de la capacidad de las bacterias bucales de convertir el nitrato en nitrito tiene algún efecto sobre la presión sanguínea. En el estudio participaron 23 adultos sanos que corrieron sobre una cinta durante media hora en dos momentos diferentes.  Tras cada sesión fueron monitorizados durante dos horas. Se les pidió que 30, 60 y 90 minutos después de hacer ejercicio se enjuagaran la boca con un líquido: un colutorio antibacteriano o un placebo. Ni los investigadores ni los participantes sabían qué líquido se les daba. En cada sesión se les midió la presión sanguínea y se les tomaron muestras de saliva y sangre antes de hacer deporte y dos horas después. Durante el estudio no estaba permitido comer ni beber nada aparte de agua. Los participantes no tenían problemas de salud bucal.

 

El enjuague redujo significativamente el efecto hipotensor
El resultado de las mediciones fue que, una hora después de hacer deporte, la presión sistólica de los participantes que se lavaron con el placebo se redujo una media de -5,2 mmHg. Sin embargo, en los participantes que habían utilizado un colutorio antibacteriano, la reducción era de solo -2 mmHg al cabo del mismo tiempo. La presión sistólica (la alta o máxima) indica la presión que se alcanza cuando el corazón se contrae y bombea la sangre por el cuerpo. Dicho de otro modo: el efecto hipotensivo disminuyó en este grupo un 60% con respecto al grupo placebo. Y, además, resultó que este efecto había desaparecido del todo dos horas después de la sesión deportiva en los participantes que habían usado el enjuague antibacteriano.

 

Antes se sugería que la fuente principal del nitrito para el óxido nítrico es la que producen durante el ejercicio las células endoteliales de los vasos sanguíneos. Pero esta investigación pone en duda esta suposición. Los niveles de nitrito en la sangre de los participantes del estudio no se elevaban si recibían un colutorio antibacteriano, cosa que sí ocurría con aquellos a los que se les dio un placebo. Esto apunta a que las bacterias orales son la clave para abrir los vasos sanguíneos, en cualquier caso, en las primeras horas después de una sesión de deporte, según la conclusión de los investigadores.

 

Conclusión

Esta investigación subraya la importancia de la flora bucal. Ya se había visto en otros estudios que hay muchos indicios de que las bacterias orales poseen varios efectos sistémicos. Así, se ha encontrado una relación significativa entre la periodontitis y enfermedades crónicas como las cardiovasculopatías, la diabetes tipo 2, la obesidad y posiblemente el alzhéimer. La influencia, por ejemplo, de un mal patrón alimentario (o de un enjuague bucal antibacteriano, como se desprende de este artículo), puede perjudicar el equilibrio de la composición microbiana, y esta disbiosis es una causa primaria de la gingivitis y la periodontitis, con las mencionadas patologías como consecuencia. Debido a la migración de patógenos desde la cavidad bucal hacia el torrente sanguíneo, la periodontitis parece ser un factor de riesgo independiente para diversas enfermedades crónicas.

 

Fuentes

[1] C. Cutler et al, Post-exercise hypotension and skeletal muscle oxygenation is regulated by nitrate-reducing activity of oral bacteria, Free Radical Biology and Medicine (2019).  DOI: 10.1016/j.freeradbiomed.2019.07.035

[2] https://medicalxpress.com/news/2019-09-mouthwash-inhibit-benefits.html