Noticias

Lunes 29 Abril 2019

El ejercicio es más importante que la dieta para mantener la pérdida de peso

Para muchas personas se hace difícil conservar a largo plazo una pérdida de peso importante. Un estudio muestra que a la hora de mantenerse en un peso sano ayuda más el ejercicio que la restricción calórica.


Son numerosas las personas que consiguen adelgazar considerablemente pero, tras un cierto plazo de tiempo, vuelven a engordar. Un estudio de la Universidad de Colorado indica que el ejercicio puede ayudarles a mantener la pérdida de peso. El trabajo ha sido publicado en la revista Obesity. [1]


En el estudio, los investigadores compararon un grupo que mantenía la pérdida de peso (grupo con éxito en la reducción de peso, GERP) con otros dos:

  1. Un grupo de control con un IMC normal (comparable al IMC del grupo que presentaba éxito en la reducción de peso).
  2. Un grupo de control con sobrepeso/obesidad: su IMC era comparable al del grupo del éxito en la reducción de peso antes de tal reducción.

En el grupo con éxito en la reducción de peso tenían de media 68 kg; en el de obesidad casi treinta kilos más (96 kg).


Medición precisa

En el estudio se midió el consumo energético diario total con una metodología que constituye el patrón de referencia: el método del agua doblemente marcada. Para ello, se marcan átomos de hidrógeno y oxígeno con isótopos poco frecuentes que se administran a la persona y se analiza su presencia en muestras de orina para hacer un seguimiento de su consumo. Esto arroja una cuantificación más precisa que la realización de cuestionarios o diarios. Además, se calculó el metabolismo basal de cada uno de los participantes, para establecer cuánta energía gastaba en reposo y en movimiento.


Resultados importantes de la investigación:  

  • El GERP quemaba significativamente más calorías (300 kcal.) que el grupo de control con IMC normal, pero aproximadamente las mismas que el grupo con sobrepeso.
  • La cantidad total de kilocalorías consumidas por actividad física era en el GERP significativamente mayor (180 kcal.) que en ambos grupos de control.
  • El GERP daba, por término medio, la mayor cantidad de pasos (12.000 al día) mientras que el de peso normal daba 9.000 y el de sobrepeso/obesidad 6.500.


El papel de la actividad física

“Estos resultados apuntan a que este grupo con éxito en la reducción de peso consume la misma cantidad de kilocalorías que las personas con sobrepeso y obesidad, pero evita el aumento de peso por su elevada actividad física”, concluye uno de los autores. [2] El resultado general del estudio es, por tanto, que un buen mantenimiento de la pérdida de peso depende más bien del ejercicio que de la restricción calórica a la hora de mantener el balance energético.


Los investigadores consideran sus conclusiones un paso adelante para aclarar las relaciones entre el ejercicio y adelgazar con éxito. Como colofón, señalan que tales resultados son concordantes con un estudio a largo plazo, The Biggest Loser, en el que igualmente se constató una fuerte correlación entre el consumo energético por trabajo físico y la pérdida de peso tras seis años.


Comentarios

Cabe añadir que, en nuestro ámbito de actividad, es importante indicar que el estudio examinaba a personas que ya habían adelgazado; en ellas ya se había puesto en marcha la quema mitocondrial (es decir, aeróbica) de grasas y glucosa. En los clientes que no consiguen adelgazar pueden estar interviniendo todo tipo de factores:

  • Por ejemplo, el cuerpo puede encontrarse en “modo ahorro”, con una gestión frugal de la energía;
  • Puede estar implicada una inflamación de bajo grado: en tal caso, el sistema inmunitario motivaría un consumo anaeróbico para asignarse la energía;
  • Puede haber un factor de estrés psíquico por el que el cortisol motive acumulación de grasa.

Todo ello puede conducir a que el proceso mitocondrial, aeróbico, no pueda funcionar como es debido.


Por tanto, para adelgazar correctamente es importante, primero, cómo estimular este sistema mitocondrial, por ejemplo resolviendo el estado de ahorro y la inflamación de bajo grado y atajando el factor de estrés. Solo entonces puede el ejercicio, tras realizarse la pérdida de peso, contribuir a mantener esta última, ya que solo entonces pueden quemarse correctamente las grasas e hidratos de carbono procedentes de la alimentación y las reservas. Asimismo, desde nuestra perspectiva, para conservar el peso adecuado, también tienen un papel que desempeñar una dieta primitiva rica en grasas sanas y la vida intermitente. El ejercicio solo no sería suficiente, como algunas lecturas de este estudio de la Universidad de Colorado podrían dar a entender.

 

Fuentes

[1] Ostendorf, D.M. et al., Physical Activity Energy Expenditure and Total Daily Energy Expenditure in Successful Weight Loss Maintainers, Obesity, 25 de febrero de 2019, https://doi.org/10.1002/oby.22373

[2] https://medicalxpress.com/news/2019-03-reveals-critical-diet-weight-loss.html