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Viernes 1 Marzo 2019

¿Una alimentación antiinflamatoria ayuda en caso de depresión?

alimentación antiinflamatoria

Patatas fritas, hamburguesas, galletas, carne procesada: todos sabemos ya que no son sanas. Pero también influyen en el grado de inflamación de nuestro organismo y provocan un riesgo considerable de desarrollar depresión. Investigadores de la Universidad Manchester Metropolitan han profundizado más en la materia y han escrito una revisión.


Datos del instituto Trimbos señalan que el 20% de los holandeses se enfrenta en algún momento a una depresión (Trimbos). Hay varios factores que pueden influir en ello, como una experiencia traumática, una predisposición genética o un desarreglo hormonal. Pero, según diversos estudios, es posible que la inflamación también tenga un papel en la patofisiología de la depresión, entre otras enfermedades. Los científicos del estudio del que nos ocupamos han revelado los resultados de un metaanálisis sobre los datos disponibles, y se han centrado en la asociación entre la dieta y los sentimientos depresivos. 


Mayor riesgo a corto y largo plazo

En total, los investigadores han reunido once estudios con un total de 101.950 participantes de diferentes procedencias y con edades entre los 16 y los 72 años. Se analizó la existencia y el grado de depresión en todos los estudios mediante un cuestionario. Para todos los participantes, se averiguó cómo de inflamatoria era su dieta, lo cual quedó reflejado en un índice de dieta inflamatoria (DII, por sus siglas en inglés). Se incluyeron en el análisis tanto estudios a corto como a largo plazo (Tolkien 2018).


Prescindiendo de la edad y el sexo, los estudios revelaron que las personas con hábitos alimenticios proinflamatorios tenían un 40% más de probabilidades de desarrollar depresión o síntomas de ella en comparación con aquellas que tenían un estilo de alimentación antiinflamatorio. Los mismos resultados se observaron en los estudios a largo plazo (Tolkien 2018). 


Tratamiento con intervenciones dietéticas

Aunque parezca existir esa conexión, los investigadores aún son cautos en mencionar una relación causal. Sin embargo, además de la asociación entre los efectos inflamatorios de la dieta, también hay indicios de que la alimentación está relacionada con las funciones neuronales y la plasticidad sináptica que, a su vez, están relacionadas con la causa de las depresiones (Tolkien 2018). Los científicos sugieren que los resultados pueden tener potencial a la hora de tratar esta afección. "Cambiar nuestra dieta puede ser una alternativa más barata que las intervenciones farmacológicas, que suelen tener efectos secundarios. Pero hacen falta más estudios para confirmarlo" (Medical Xpress 2018).


Proinflamatoria y antiinflamatoria

Una dieta antiinflamatoria está compuesta de alimentos con fibra, ácidos grasos insaturados, minerales, vitaminas, ajo, cebollas y vino. También se la compara con la dieta mediterránea, que puede proteger de la depresión a quienes la practican (Shivappa 2016). Por el contrario, los nutrientes proinflamatorios, como la glucosa y los ácidos grasos saturados, activan el sistema inmune natural y pueden provocar inflamaciones de bajo grado y enfermedades crónicas como cardiovasculopatías, diabetes, depresión y también alzhéimer (Tolkien 2018).  

 

Fuentes

[1] MedicalXpress (2018). Junk food diet raises depression risk, researchers find. Consultado en: https://medicalxpress.com/news/2018-12-junk-food-diet-depression.html 


[2] Shivappa et al. (2016). Association between inflammatory potential of diet and risk of depression in middle-aged women: the Australian Longitudinal Study on Women's Health. Br J Nutr.; 116(6):1077-86. doi: 10.1017/S0007114516002853


[3] Tolkien et al. (2018). An anti-inflammatory diet as a potential intervention for depressive disorders: A systematic review and meta-analysis, Clinical Nutrition. DOI: 10.1016/j.clnu.2018.11.007


[4] Trimbos (z.d.). Depressie feiten en cijfers. Consultado en: https://www.trimbos.nl/kennis/depressie-preventie/depressie-feiten-en-cijfers/