Músculos & Huesos

Unos músculos en forma te dan dinamismo

Si pasamos mucho tiempo sentados, nuestros músculos y huesos empeoran: lo que no se usa, se pierde.

Tanto si has prometido apuntarte a ese viaje de supervivencia como si tienes que hacer una presentación importante, ¡un cuerpo en forma transforma las palabras en hechos!

Más que moverse
Al pensar en músculos, pensamos sobre todo en ejercicio corporal. Pero hacen mucho más: el músculo cardíaco proporciona sangre al cuerpo. Tus músculos intestinales te ayudan a digerir el alimento. Además, almacenan vitamina C, una vitamina esencial para la resistencia. Por tanto, ¡hora de ponerse en acción!

Llevar una vida activa
A nuestros músculos lo que les encanta son sobre todo los ejercicios de fuerza y resistencia. A nuestro corazón lo revive el esfuerzo prolongado. Haz lo que te divierta y hazlo con gente: con motivación y placer llegas más lejos que sólo con la fuerza de voluntad. Levantar pesas, nadar, hacer gimnasia o yoga te mantienen en perfecta forma. Tu corazón, intestinos y resistencia se benefician. ¿Quieres empezar en seguida? Lee El ejercicio paleosaludable.

A los músculos les gusta comer...
Proteínas buenas procedentes de carne ecológica, caza o pescado. Así se recuperan más rápido después de desfogarte haciendo deporte intensivo. También el magnesio te aporta más: tiene un efecto beneficioso sobre los músculos, entre ellos, el corazón. La energía natural del cuerpo se activa con la vitamina B6. Un plátano contiene grandes cantidades de ambos, manteniéndote activo y bien por más tiempo. Más consejos de alimentación en Diez consejos para una buena digestión.

Dando pasos firmes
Gracias a los músculos y a los huesos, caminamos firmes por la vida. Pero también se aplica a los huesos la máxima "lo que no se usa, se pierde". Entre otras cosas, ellos regulan el grado de acidez de nuestro cuerpo. Cuando comes o bebes demasiados alimentos acidificantes (queso, pan blanco, refrescos y leche), se usan los minerales de tus huesos para restaurar el equilibrio. ¿El resultado? Menos reservas de minerales y unos huesos de peor calidad.

Disponer de minerales
El calcio bueno lo obtienes preferiblemente de las verduras de hoja verde como las espinacas. La absorción en el cuerpo depende de la vitamina D, que fabricamos cuando nos da la luz del sol. Sólo en los días de verano más soleados recibimos suficiente, por lo que el consejo es tomar todos los días un suplemento. Los frutos secos y las espinacas aportan magnesio a los huesos, y el fundamental zinc lo obtienes, por ejemplo, de las ostras o el jamón.

Transmitir fuerza
Nuestra postura corporal dice mucho de nosotros. Si defendemos lo que decimos o si preferimos salir corriendo. Si creemos en nosotros mismos o si tenemos miedo a fracasar. Un cuerpo en forma transforma tus palabras en hechos, y es una inspiración para todos. Tú dices lo mismo, pero los demás oyen algo distinto. Sentirte bien es el argumento más convincente.