Piel & Cabello

Una mala piel revela nuestros secretos

A nuestra piel le encanta revelar nuestros secretos a todo el mundo: si nos ponemos rojos de vergüenza, si hemos dormido mal o incluso si sencillamente no nos sentimos bien en nuestro pellejo.

Por supuesto, podemos enmascarar nuestro aspecto. Pero, ¿cuál es la verdadera receta para una piel siempre resplandeciente? ¡Sentirnos bien al 100%! Y eso empieza comiendo, moviéndonos y disfrutando bien y sano.

Eres lo que comes, y lo mismo puede decirse de tu piel. Pero, ¿qué nutrientes hacen que tu piel resplandezca verdadera y completamente?

Empujón vitamínico para la piel
Las vitaminas más importantes para la piel son A, B2, B3, B8 y C: ¡la vitamina A no tiene quien la iguale como rejuvenecedor cutáneo! Está en las zanahorias y en el melocotón. No es casualidad que la llamen "piel de melocotón"... También se encuentra en abundancia en el hígado y en el pescado azul. Éste, además, aporta ácidos grasos insaturados que ayudan con los primeros signos de envejecimiento cutáneo.

Un B-ocadito de carne
Las vitaminas del grupo B están sobre todo en la carne. Sobre todo es importante la vitamina B3, porque proporciona la energía que tu piel necesita. Para que la piel tenga un aspecto normal, mejor pasa de la carne procesada y del cerdo. Opta por ternera magra, pollo, pavo o caza. Si eres vegetariano (pero quieres seguir sintiéndote bien con tu piel), considera tomar siempre un suplemento de vitamina B.

Alégrale el día a tu piel con fruta
La C es la vitamina milagrosa para la piel por excelencia. Contribuye a una formación normal de colágeno, sosteniendo la firmeza de la piel. Pero, ¿sabías que la fruta se suele recolectar inmadura? Cuanto menos pueda disfrutar una naranja de la luz del sol, menos vitamina C fabricará. Así que no está de más tomar un suplemento de vitamina C.

Suficientes minerales
El zinc y el yodo los necesitas para una estructura y funcionamiento normales de las células cutáneas. Así, contribuyen a la conservación de la salud de la piel. Por su parte, el cobre proporciona una pigmentación cutánea normal. Las fuentes de zinc más abundantes son las ostras, la ternera, las espinacas y los frutos secos: ¡no es precisamente una dieta de castigo! En las ostras también hay cobre, así como en la col rizada y las setas. Las algas marinas son ricas en yodo. También un suplemento mineral puede aportar lo necesario a tu piel.

¿Hidratarse? ¡Con agua, claro!
Agua limpia del grifo: no te hace falta beber más. Puede ser interesante sustituirla con infusiones (de hierbas) y quizás una copa de vino tino (ecológico) en su debido momento. El agua ayuda a hidratar la piel, pero es sobre todo un medio de transporte que hace que todas las sustancias importantes lleguen a ella. Bebe al menos dos litros de agua al día.

Moverse y disfrutar
Tu piel va bien con un buen metabolismo. La mejor manera de estimular tu metabolismo es hacer deporte con regularidad. Además, es una buena manera de librarse del estrés. El estrés, la ansiedad y dormir mal son, obviamente, funestos para la piel. Así que atrévete a disfrutar, olvídate de todo. Date un maravilloso baño de hierbas o métete en una sauna. ¡Cuando te sientes bien también se te ve mejor!