Cabeza & Cerebro

NUESTRO CEREBRO CUENTA CON UNA BUENA ALIMENTACIÓN

Los estudios, el trabajo, los niños: nuestro cerebro va muchas veces en quinta velocidad. Por suerte, la naturaleza está llena de vitaminas y minerales para tener nervios fuertes y una memoria que funcione como un reloj.

¿Y las mejores hierbas para una mente sana? Nuestros ancestros las conocían al dedillo, así que ¡ha llegado la hora de refrescarte la memoria!

Importante: los mejores nutrientes para nuestro cerebro están en los alimentos ecológicos o en la paleodieta (nutrición evolutiva) . Desde luego, los puedes complementar con vitaminas y minerales sueltos, como el magnesio y la vitamina B.

Comida para pensar
El magnesio contribuye a una función psicológica normal. Sostiene las funciones cerebrales y nerviosas implicadas en la capacidad de aprendizaje. El magnesio está sobre todo en las espinacas, el plátano y el chocolate puro (72% de cacao o más). Tu cerebro sabe también sacar buen partido de las verduras de hoja verde como la col rizada.

Picotea con cabeza
Las nueces y las almendras son ricas en magnesio. Para los antojos, toma cada día un puñadito, sin tostar y sin sal. Además, están llenas de grasas insaturadas (saludables). La sustitución de grasas saturadas por insaturadas contribuye a mantener niveles normales de colesterol. Los cítricos también son aperitivos inteligentes: contienen vitamina C, que alivia la tensión emocional.

Atención: los cacahuetes no son frutos secos, sino legumbres. Contienen grasas menos saludables que las de los frutos secos, por lo que no son el tentempié más aconsejable.

Con B de buenas para tu cerebro
Las vitaminas del grupo B como la vitamina B12 son buenas para la capacidad de concentración, la memoria, el rendimiento de aprendizaje y el estado de ánimo. Las fuentes más abundantes son el salmón, la ternera y los huevos. Las algas contienen una forma de vitamina B12, pero no funciona como vitamina en el ser humano. Por eso, los vegetarianos que llevan una vida sana siempre eligen un suplemento de B12 de calidad.

Una memoria fuerte como el hierro
El hierro, el yodo y el zinc cumplen numerosas funciones en nuestro cerebro: contribuyen a que funcionen bien la memoria, la concentración, la inteligencia, la capacidad de resolver problemas, etc. Para tener más hierro, pide más a menudo espinacas y bistec. El hierro, además, ayuda a reducir el cansancio, por ejemplo, cuando haces horas extra o tienes mucho que estudiar.

Fortaleza para la mente
El alga kelp es una auténtica fortaleza en lo que al yodo se refiere: 100 gramos contienen nada menos que un 2500% de la cantidad diaria recomendada. Con sólo cuatro gramos de alga kelp al día ya estás servido. La mejor fuente de zinc es también un producto del mar: las ostras. Una sola ostra proporciona diez veces la cantidad recomendada. ¿Si no te entusiasman? La solución puede ser un multivitamínico equilibrado.

Datos de interés sobre las hierbas
El ginkgo biloba se usa desde que el mundo es mundo para favorecer una mente clara. Proporciona un riego sanguíneo eficaz del cerebro y los tejidos, mejorando así la capacidad de concentración y la memoria. También es recomendable el hipérico. Proporciona un buen equilibrio mental y refuerza los nervios en casos de melancolía. El ginseng es otro producto en el que se confía con preferencia. Aporta vitalidad mental y mantiene el buen estado de ánimo.

Y no nos olvidemos: valeriana y melisa. Estas plantas rebosan de sustancias relajantes que calman el ánimo sin aturdir. Además, ayudan a tener una buena salud mental y una mente clara.

Entrena con cabeza
Nuestra mente no se encuentra verdaderamente bien hasta que no está en un cuerpo en forma. Hace poco se ha descubierto incluso que el deporte regular ¡mejora el cociente intelectual! Así pues, haz algo que te divierta con regularidad: apúntate a un grupo de baile, ve a nadar o dalo todo en el gimnasio. Siéntete en forma, relajado e inteligente. ¡Genial!

Para más información sobre alimentación, nutrientes y ejercicio corporal para una mente sana, mira en www.naturafoundation.es.