Energía & Resistencia

Ocho sabrosos consejos para tener más energía

Comer bien, hacer ejercicio sano, hacer algo juntos: son cosas que nos dan energía. Lo de estar acompañado, a la mayoría le sienta bien, pero... ¿y lo demás?

Los deportes y la comida sana te dan rápidamente más energía para hacer cosas agradables. ¡Con estos consejos te encontrarás siempre a gusto!

1º Totalmente en forma con omega 3
Sobre todo aportan energía los ácidos grasos omega 3 del pescado. Contienen EPA y DHA, nutrientes importantes que son buenos para tu corazón. Así que no dudes en ponerte una rodaja más o un buen montón de gambas. ¿Que no te entusiasma el pescado? El omega 3 en cápsulas te puede dar la solución. El omega 3 de origen vegetal no es buena idea: se compone de ácido alfa-linolénico que no podemos convertir en EPA y DHA. El omega 6 tampoco es necesario, ya tomamos suficiente.

2º Come carbohidratos buenos
Comemos montañas de carbohidratos procedentes del pan, las patatas y la pasta. Estos engordantes están llenos de azúcares refinados, y nos pasamos todo el día comiéndolos. Pasarse a los carbohidratos buenos puede ayudar y hay una cantidad enorme para elegir: verduras de hoja verde, zanahoria, pimiento, setas, mango, frutos secos, pepitas, semillas, aceitunas... rebosan de vitaminas, para una sensación de energía extra.

3º Considera también el magnesio
Cuando se habla de energía, casi nunca te dicen nada del magnesio. Y, sin embargo, es un mineral esencial para abastecernos de energía. Fuentes ricas en magnesio son el cacao, el chocolate amargo, los moluscos, las gambas, los frutos secos y el plátano. Así que hay bastante para disfrutar, incluso si procuras vigilar lo que comes.

4º Natural, fresco y ecológico
Las verduras frescas y ecológicas dan más energía. Esto sucede porque las verduras ecológicas contienen mucho más magnesio y vitaminas del grupo B. Las vitaminas del grupo B liberan energía de los alimentos. El esfuerzo que haces por comprar, cocinar y comer sano se traduce automáticamente en un cuerpo en forma. ¡Y eso te hace sentir bien!

5º La comodidad acecha por todas partes
Comida rápida: se hace rápidamente y no sabe mal del todo. Pero no te da energía. Contiene mucha sal y las verduras, blandas de tanto cocerse, ya las puedes buscar con lupa. Una comida así cuesta más energía de la que proporciona. Plántate ya y no compres más comida rápida. O léete un libro de cocina con recetas (paleo)saludables. ¡Algo diferente pero casi igual de fácil y rápido!

6º Haz que se vayan los devoradores de energía
El estrés es el mayor devorador de energía. Otros son comer demasiado, fumar, beber, los pensamientos negativos, la pereza y el sueño nocturno alterado. Un poco de estrés sí nos hace falta, si no no saldríamos de la cama. Pero concédete un placer: empieza a decir que no con más frecuencia. Abre un libro sobre mindfulness y deja que tus pensamientos se evadan de esa hoja de cálculo. Cuando desciende el termómetro del estrés, dejas atrás a tus devoradores de energía.

7º Haz ejercicio porque te gusta
Cambiar es difícil, sobre todo desde un sillón. Así que empieza a hacer ejercicio bien. No tiene que ser a un alto nivel: pasear y hacer yoga ligero también pueden hacer mucho por ti. Además, con cualquier forma de ejercicio físico estás fabricando endorfinas, incluso subiendo escaleras. Las endorfinas son analgésicos naturales que te proporcionan una sensación de bienestar. También serotonina, la "hormona de la felicidad", se segrega al hacer deporte. Por lo tanto, una vez comienzas, cada vez es más agradable por sí mismo. ¿Quieres levantarte del sillón hoy mismo? Lee esto.

8º Busca el sol
Cuando hace bueno, todas las zonas de piel sin ropa encima fabrican vitamina D. No hay nada mejor para tener una buena resistencia, músculos flexibles, huesos fuertes e incluso una dentadura fuerte. Y es que la vitamina D contribuye a la renovación celular del cuerpo: una auténtica vitamina del rejuvenecimiento. Por desgracia, en Holanda los días soleados se cuentan con los dedos de una mano... Así que toma cada día un suplemento de vitamina D. Casi siempre es necesario, así que no lo olvides.